¿Qué es un Psicólogo Forense?


La Psicología Forense es una rama de la Psicología Jurídica que se ocupa de auxiliar al proceso de administración de justicia. Se encarga de la recolección, análisis y presentación de evidencia psicológica para propósitos judiciales. La Psicología Forense y el Derecho comparten una similitud importante; ambas son ciencias humanas y sociales y comparten un objeto de estudio así como el mismo área de intervención: la conducta humana. Sin embargo, el objeto de la Psicología es el estudio de las características de la conducta humana, mientras que el del Derecho se centra en las leyes que regulan dicha conducta.


En Psicología como en otras profesiones, existen diferentes ramas. Entre ellas, la psicología clínica y la forense, que si bien no comparten el mismo objetivo, la primera puede ser un complemento de la segunda. Por un lado, la psicología clínica se desarrolla en un contexto clínico y pretende llevar a cabo una intervención terapéutica. Su objetivo principal es de índole asistencial y trata de generar una relación empática con el paciente (Ackerman, 2010). Por el contrario, la psicología forense se encarga de analizar las repercusiones jurídicas que tienen los trastornos mentales en diversos sujetos (Echeburúa, Muñoz y Loinaz, 2011). Se desarrolla en un contexto judicial, su objeto no es asistencial sino pericial, genera una relación escéptica con el sujeto peritado, muestra limitaciones temporales (al contar con un número reducido de sesiones) y cierta dificultad en el acceso a los elementos implicados, en la casuística que nos aborda, se haría referencia a todos los miembros de un núcleo familiar (Buela-Casal, 2006).


Como aspectos a tener en cuenta en el ámbito psicológico-forense, cabe destacar las consecuencias directas que el dictamen pericial pueden tener sobre el evaluado lo que aumenta en ocasiones la manipulación de la información proporcionada para conseguir un beneficio o evitar un perjuicio (Echeburúa et al., 2011). No obstante, el profesional forense ha de percatarse de estas posibles motivaciones secundarias y trabajar en ellas para emitir un informe pericial riguroso. Además, es necesario añadir la involuntariedad del sujeto al someterse a dicha prueba en numerosas ocasiones, aunque en otras, es éste el propio interesado en ser evaluado. En concreto, la función del psicólogo forense en el ámbito de familia podría definirse como “aquel que cuenta con una misión específica que consiste en evaluar mediante procedimientos, técnicas e instrumentos válidos y fiables propios de la Psicología, la capacidad y competencia personal de los padres para ejercer adecuadamente la custodia de los hijos menores de edad, considerando tanto las variables individuales relevantes, como aquellas otras relacionadas con la propia dinámica familiar y con los contextos en los que se desenvuelve” (Chacón Fuertes, F., García Gumiel, J. F., García Moreno, A., Gómez Hermoso, R., Vázquez Mezquita, B., 2009).